Cómo cuidarte después de tener a tu bebé

Un bebé sano empieza por una mamá sana

Cómo cuidarte después de tener a tu bebé

 

¡Felicidades!

 

Tener un bebé puede ser una experiencia gratificante y a la vez abrumadora, ya que vives muchos cambios al mismo tiempo. Mientras cuidas de tu bebé, recuerda que también es importante cuidar de ti.

Descansa todo lo que puedas

La mayoría de los recién nacidos duermen muchas siestas cortas y se despiertan con frecuencia, así que dormir noches completas no siempre es la realidad que viven los padres. Estas son algunas maneras de descansar lo más posible, incluso si no puedes dormir.

  1. Tómate un momento para recargar energías.
    Siéntate o recuéstate y levanta los pies por unos minutos. Respira profundo cinco veces y deja que los músculos se relajen por completo. Estos pequeños momentos de descanso ayudan a calmar el cuerpo y la mente.
  2. Pídele a alguien que cuide a tu bebé.
    Aunque sea por un ratito. Si puedes, ve a otra habitación y cierra los ojos. Aunque no te duermas, estarás descansando.
  3. Incluye momentos de descanso en las actividades que haces.
    Cuando alimentes a tu bebé, busca una posición cómoda. Usa almohadas para apoyar los brazos. Trata de no estar mirando el teléfono. Dejar el teléfono a un lado permitirá que descanses la mente.

    Cuando tu bebé esté pasando un rato en el piso, recuéstate cerca mientras lo acompañas.

  4. Toma cafeína con moderación.
    Es normal querer tomar cafeína para tener más energía durante el día, pero demasiada puede dificultar el sueño. Aunque una cantidad baja o moderada se considera segura, una pequeña cantidad puede pasar a tu bebé por la leche materna. Los expertos recomiendan limitar la cafeína a 200 mg al día, que es más o menos lo que contienen dos tazas pequeñas de café. Si tienes un recién nacido o un bebé prematuro, considera tomar menos cafeína, ya que el bebé podría ser más sensible a sus efectos.

    Trata de esperar hasta después de comer para tomar cafeína y evita tomarla después de la 1 o 2 p.m. para no afectar tu sueño durante la noche

  5. No te exijas tanto.
    No tienes que hacer todo lo que normalmente haces en la casa. Está bien si quedan platos por lavar o si la ropa limpia no está doblada. En este momento, descansar es más importante.
  6. Recuerda que esta etapa no durará para siempre.
    Habrá momentos en los que tu bebé duerma por ratos más largos. Haz lo mejor que puedas y ve un día a la vez.
A new mom rests as her baby sleeps

 

new parents putting their baby to sleep in a crib next to their bed

Mueve el cuerpo

Después de recuperarte, tal vez estés pensando en hacer ejercicio y moverte más. Si tuviste un parto vaginal sin complicaciones, por lo general puedes empezar a hacer ejercicio cuando te sientas lista. Si tuviste una cesárea o complicaciones durante el parto, necesitarás esperar un poco más. Habla con tu proveedor de atención médica para saber cuándo es seguro empezar a hacer ejercicio.

Sé paciente contigo misma.
Como mamá reciente, es posible que sientas mucha presión por volver enseguida al trabajo, al ejercicio y al cuidado de la familia. Ten paciencia contigo misma y empieza poco a poco. Es normal que te tome tiempo volver a sentirte cómoda con algunos movimientos, aunque antes fueran fáciles.

Elige una opción práctica para ti.
Busca una forma de hacer ejercicio que se ajuste a tu rutina. Por ejemplo, hay muchas rutinas de ejercicio en línea que puedes hacer desde casa, como las rutinas de ejercicio de Mom Fitness de nuestro canal de YouTube. Mom Fitness es una serie de ejercicios diseñada para ayudar a las mamás recientes a divertirse, reducir el estrés y mantenerse activas.

Empieza poco a poco.
Si tratas de hacer demasiado de golpe, puede ser más difícil mantener una rutina. Empieza con metas pequeñas y realistas, y ve aumentando poco a poco. Por ejemplo, puedes:

  • Caminar 10 minutos en la mañana y 10 minutos en la tarde.
  • Hacer algunos estiramientos o ejercicios mientras tu bebé pasa un rato en el piso.

Crea hábitos de alimentación saludables

Comer alimentos nutritivos es importante, pero puede ser difícil cuando tienes un recién nacido. En lugar de buscar la perfección, busca maneras sencillas de incluir alimentos saludables en tu dieta.

Ten a la mano alimentos fáciles de preparar.
Ahorra energía con opciones que puedas preparar rápido. Para ahorrar tiempo, puedes usar frutas y verduras congeladas o enlatadas en lugar de frescas. También puedes tener alimentos listos para comer en porciones individuales, como huevos hervidos, fruta entera, tiras o rebanadas de queso, tortillas, carnes frías, pan tostado y verduras cortadas.

Prepara una comida sencilla tipo snack.
A veces es más fácil juntar varios alimentos que preparar una receta completa. Trata de incluir la mayor cantidad posible de grupos alimenticios (proteínas, frutas, verduras, lácteos y granos integrales). 

Ejemplo: En un plato, pon unas uvas, una rebanada de queso, un par de rebanadas de carne fría, galletas saladas integrales y tiras de pimiento morrón.

A family eating together

Es normal que tu apetito cambie.
Si estás amamantando, tu cuerpo usa energía para producir leche, así que es posible que tengas más hambre de lo normal. Hazle caso a tu cuerpo: come cuando tengas hambre y deja de comer cuando te sientas satisfecha.

Procura comer con regularidad.
Con todo lo que implica cuidar a un recién nacido, es fácil que se te olvide comer. Trata de comer cada tres o cuatro horas para sentirte mejor y tener más energía. Lo importante es comer con regularidad, aunque sea algo sencillo.

Sé creativa con las sobras.
Aprovecha las sobras, aunque termines comiendo lo mismo más de una vez. Si tú o tu familia quieren variar un poco, pueden agregar una salsa diferente o usar la misma proteína con otras verduras.

Haz lo que puedas.
En días ocupados, las comidas no siempre van a ser como quisieras, y está bien. Dale prioridad al descanso y haz lo que puedas para incluir alimentos nutritivos.

A snack plate consisting of tomatoes, cucumbers, peppers, a boiled egg, cheese and a piece of whole grain bread

Cuida tu salud mental

Después de tener un bebé, es normal sentir muchas emociones a la vez. Puedes sentirte contenta un momento y, al siguiente, triste o estresada. El parto, los cambios hormonales y la falta de sueño pueden hacer que te sientas diferente. Presta atención a cómo te sientes.

Presta atención a las señales de tristeza posparto.

Algunas de ellas pueden ser:

  • Llorar fácilmente sin ningún motivo.
  • Tener dificultad para comer y dormir.
  • Preocuparte mucho por el cuidado del bebé.
  • Sentirte abrumada.
  • Irritarte con facilidad. 

Es común sentirte así, y por lo general estos sentimientos desaparecen en unos días o en un par de semanas. El apoyo de familiares y amigos, descansar bien, comer alimentos saludables, hacer ejercicio y salir de la casa pueden ayudarte a sentirte mejor. Si te sientes deprimida o ansiosa durante más de dos semanas, podrías tener depresión posparto. Si en cualquier momento sientes emociones difíciles de manejar, comunícaselo a tu proveedor de atención médica y al personal de WIC.

Toma la clase La tristeza posparto y la depresión posparto para informarte más sobre este tema y saber dónde encontrar ayuda.

A mother holding her baby dealing with postpartum depression

Cuéntale a alguien cómo te sientes

Hablar con tu pareja, un familiar, una amiga u otra mamá puede ayudarte a desahogarte y sentirte mejor. Es normal aislarse un poco cuando no te sientes bien, pero mantenerte conectada con otras personas puede ayudarte a manejar mejor tus emociones.

A woman talking to her friend while using a breast pump

Pide ayuda

Las investigaciones muestran que recibir apoyo de otras personas puede ayudar a reducir el riesgo de depresión posparto o a que los síntomas sean menos intensos. Pedir ayuda puede sentirse raro al principio, pero apoyarte en los demás puede marcar una gran diferencia. Cualquier tipo de apoyo puede hacer que esta etapa sea más llevadera y alegre. 

  1. Organiza apoyo con las comidas.
    Pide a amistades, familiares, vecinos o compañeros de trabajo que se turnen para llevarte o enviarte comida. Hay aplicaciones en línea que te permiten compartir un calendario para que cada persona escoja una fecha para ayudar con las comidas.
  2. Sé clara con lo que necesitas.
    Si necesitas ayuda con los quehaceres, especifica cuáles. Si pides comida, comparte una lista de alimentos que te gusten. Si quieres que alguien cuide al bebé o a tus hijos mayores, dile por cuánto tiempo.
  3. Crea una red de apoyo. 
    Si no tienes familiares o amistades cerca, busca formas de conectarte con otras personas en tu comunidad. Piensa en alguien cercano en quien confíes, como una vecina, una compañera de trabajo o una mamá que conozcas en una clase de ejercicio. Recuerda que el personal de WIC y tus proveedores de atención médica también están disponibles para apoyarte. Rodéate de personas que te apoyen y ve construyendo tu comunidad poco a poco.
A new mother greeting her friend at the door
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